El experimento Casa Alondra un Proyecto sostenible y rentable

El experimento Casa Alondra un Proyecto sostenible y rentable

Las Terrenas Samaná. En el proyecto Casa Alondra, desde el inicio, nuestra aspiración fue hacer un intento válido por alinearnos con los recientes postulados que confieren a las obras un sentido de valor vinculado a la responsabilidad medioambiental.

Sabíamos que los más diversos proyectos de construcción, sin importar su tamaño o denominación, han incorporado en sus procesos de elaboración conceptos y protocolos como la sostenibilidad, la reducción de la huella de carbono y el sentido ecológico de la construcción, teniendo como norte, en resumen, la protección del medio ambiente.

Suena muy bien en palabras. Lograrlo sin que afecte económicamente al proyecto no es tan fácil, y eso nos encanta. Asumimos el reto e interiorizamos profundamente esta frase de Woody Allen, que siempre me da valor y estímulo:

«“La mejor forma de demostrar algo es haciéndolo”.»

Como en un proceso científico, empecé a enumerar todas las variables que intervenían en el proceso de construir una casa sostenible y, al mismo tiempo, rentable para nuestros clientes.

En tal sentido, nuestro acercamiento a los paradigmas enunciados anteriormente comienza en el diseño arquitectónico, el cual fue asignado a Tobias Rijo, arquitecto dominicano de larga trayectoria y con una extraordinaria carrera de éxito en proyectos icónicos, tanto nacionales como internacionales.

Siendo más específico, lo que nos llamó poderosamente la atención fue que, en el entorno, el arquitecto ya había desarrollado un proyecto de casas que mostraba un gusto exquisito y evidenciaba un trabajo que podría definirse como muy laborioso, con toques artesanales y, sin duda alguna, elegante y alejado del cliché.

Sus proyectos dejaban ver una buena mano creadora, definiendo espacios que poseen un sincero glamour y una funcionalidad rebosante de belleza, sin la necesidad de utilizar de manera desmesurada elementos decorativos y evitando, en todo momento, el lujo vacuo.

Como dijo Borges “El lujo es vulgaridad”

Una buena obra arquitectónica, pensando en Platón, debe ser la conjugación de una idea expresada en forma de materia: casi un objeto funcional y bello.

Quien diseña una buena obra arquitectónica diseña un objeto para ser contemplado, que debe poseer una belleza inmanente. Posteriormente, se gestiona su uso mediante una secuencia lógica, programática y, sin duda, estética, que termina definiendo espacios y usos específicos para estos, proporcionando satisfacción a las necesidades de los usuarios y, sobre todo, deseos de habitarlo.

El exterior de la casa se envuelve como un capullo de piedra natural, proveniente de canteras locales. El interior, por otro lado, se ilumina desde el techo mediante tragaluces que permiten el paso moderado de la luz. Cuenta también con imponentes puertas de cristal y aluminio de inspiración modernista para los ambientes de la sala, el comedor y la cocina.

Los dormitorios tienen una iluminación más discreta, pero mucho más elegante. Las ventanas proyectadas superaron las expectativas y ofrecen una vista directa hacia el jardín exterior. Esto garantiza calidez y una apertura moderada sin perder intimidad.

En el recorrido, al pasar la puerta de entrada, te recibe un jardín interior que, a su vez, está iluminado desde el techo. Desde allí seguimos hacia la sala, el comedor y la cocina, distribuidos en una planta abierta que permite una interacción absoluta y una centralidad que conecta los demás espacios.

En los dormitorios, la doble altura de la casa se hace más evidente. Uno de ellos tiene, además, un desplante adicional, ya que aprovechamos el desnivel natural del terreno. La sensación es casi catedralicia, al alcanzar una altura superior a los 3.50 metros.

No faltó un detalle. La pieza está construida en concreto expuesto, hormigón armado, como le decimos aquí, u hormigón visto texturizado. Está adornada con vetas de madera que brindan una experiencia visual difícil de explicar con palabras. El gris del concreto y su textura producen un efecto hipnótico y de paz, casi de nirvana.

Algunas paredes son lisas y otras presentan un revoque rústico, buscando conseguir un contraste preciso.

La decoración moderna, con muebles de maderas autóctonas, diseñados y personalizados en mesas, sillas y otros elementos del mobiliario, hace que uno se sienta halagado.

El piso es de hormigón pulido, así de humilde, que cierra el ciclo, genera frescura visual y se siente fresco al tacto: una especie de cable a tierra.

Las terrazas frontales enmarcan el maravilloso cielo que se curva hasta tocar el Atlántico. Mucho azul, mucho azul. Este despliegue se disfruta desde la piscina, que parece flotar sobre el farallón infinito de verde. Ese espacio es un verdadero desborde.

Los baños son otra experiencia. Tienen tragaluces sobre las duchas: te bañas mirando al cielo desde la intimidad interior de la casa. Es hermoso.

Las áreas de servicio se concentraron en un mismo espacio: lavandería y almacenamiento. Dicen que los caribeños le tenemos miedo al vacío.

Dejamos lo mejor para el final: el último material es la naturaleza, que va creciendo y transformando la casa tanto por dentro como por fuera. Cada día, la casa es una experiencia distinta.

Toda la vegetación utilizada es la misma que existe en la zona. Se adapta rápidamente, requiere menos mantenimiento —si así se le puede llamar— y asegura que prospere con facilidad.

En este experimento logramos una obra arquitectónica de bajo mantenimiento a mediano y largo plazo, que ganará años con elegancia y que, al apartarse de los efectos y materiales pasajeros, se convierte en un elemento atemporal y único.

Estamos muy satisfechos. El proyecto ya está en el mercado de Airbnb y tiene una tasa de ocupación extraordinariamente alta. No es un milagro: es un proyecto pensado y elaborado gracias a una estupenda colaboración con los inversionistas y a la apasionada labor del equipo de construcción.

Todo lo dicho anteriormente se resume en lo siguiente: cuando se realiza un proyecto de construcción y se desean abordar conceptos como la sostenibilidad, lo ecológico y lo autóctono, no se puede dejar de lado la durabilidad, el mantenimiento que esto supone, la mano de obra que requerirá el proyecto, los profesionales involucrados, los costos y, finalmente, la rentabilidad.

Para lograrlo es necesario contar con profesionales, voluntad y experiencia; un equipo que respalde una visión.

En Milsite S.R.L. nos sentimos sumamente contentos con esta experiencia. Solo queda agregar que tú también puedes formar parte de nuestro selecto grupo de clientes.

Mira Samaná/ Informamos hoy para construir el mañana # mirasamana Texto: Ivanok
Contacto: 829-741-7990
Email: Ing.Ivanok@gmail.com

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