Muere el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, tras ofensiva conjunta de EE.UU. e Israel
El líder supremo de Irán, Alí Jamenei, murió en la madrugada de este sábado tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en territorio iraní, según confirmó la televisión estatal iraní citando un comunicado del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
La ofensiva, descrita por Israel como un “ataque preventivo” ante la amenaza que representa el programa nuclear iraní, dejó más de 200 muertos y al menos 700 heridos en distintas ciudades del país, de acuerdo con cifras ofrecidas por la Media Luna Roja iraní.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó sobre la muerte del ayatolá a través de sus redes sociales, asegurando que se trató de una operación coordinada con Israel. Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó que la ofensiva formó parte de una acción militar dirigida a debilitar la capacidad estrategica
Tras el anuncio oficial, la televisión estatal decretó 40 días de luto nacional y suspendió actividades públicas durante siete días. Imágenes difundidas muestran escenas de consternación en varias ciudades, mientras que en otros puntos se reportaron celebraciones aisladas.
Medios iraníes también informaron sobre la muerte de varios familiares de Jamenei durante los bombardeos, aunque las autoridades no ofrecieron detalles ampliado
En represalia, Irán lanzó misiles contra territorio israelí. Aunque la mayoría fueron interceptados por el sistema de defensa “Domo de Hierro”, uno impactó un edificio residencial en Tel Aviv, dejando al menos un muerto y varios heridos.
Asimismo, Teherán confirmó ataques contra objetivos vinculados a Estados Unidos en países del Golfo, incluyendo instalaciones en Emiratos Árabes Unidos y otras naciones de la región.
La Constitución iraní establece que el sucesor del líder supremo debe ser elegido por la Asamblea de Expertos, un organismo compuesto por 88 clérigos. Mientras se organiza el proceso de selección, el presidente, el jefe del poder judicial y un representante del Consejo de Guardianes asumirían funciones provisionales.
La muerte de Jamenei, quien ocupaba el cargo desde 1989 tras suceder al ayatolá Ruhollah Jomeiní, marca uno de los momentos más decisivos en la historia reciente de la República Islámica y eleva significativamente la tensión en Medio Oriente.
El Consejo de Seguridad de la ONU celebró una reunión de emergencia para analizar la situación, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una escalada mayor en la región.










